LIMA | "Cuando Dios la muerte determina, ni los cordiales ni buenos caldos de gallina importan", solía decir Arturo Cavero, símbolo de peruanidad y de criollismo que ahora le canta desde las alturas al Señor de los Milagros, del cual era fiel devoto, y que paradójicamente se lo llevó en el Mes Morado.
En un comunicado emitido por EsSalud se informó que el intérprete de sonados temas del cancionero criollo, como Y se llama Perú o Cada domingo a las 12, falleció ayer a las 12.55 horas por una "falla orgánica multisistémica".
Según confirmó el médico de la Red Rebagliati, Fernando Vargas, el criollo, hospitalizado desde el pasado 25 de agosto debido "a una sepsis de origen urinario y una hepatopatía", ingresó hace seis días en estado inconsciente a la Unidad de Cuidados Intensivos (hace seis días) y no pudo recuperarse.
HONOR PRESIDENCIAL. Apenas retornó de Puno tras cumplir una visita de trabajo, su amigo el presidente Alan García hizo su arribo, a las 15.45 horas, al Hospital Edgardo Rebagliati para expresar la "enorme pena por la pérdida de nuestro hermano".
"Vamos a declarar Duelo Nacional, porque es una persona que simboliza muchísimo en nuestra patria. Sé que todos los peruanos sienten este hecho. Con muchísima razón guardaremos duelo en nuestros corazones, en este momento y cuando él esté en el camposanto", sostuvo el jefe de Estado, al recalcar que "él es para nosotros como Mercedes Sosa fue para la Argentina".
Efectivamente, mediante un decreto supremo, a publicarse hoy en el diario oficial El Peruano, el día de mañana el pabellón patrio será izado a media asta en todo el territorio en señal de luto.
"Le pido a todo el país que rece por este hombre que nos acompañó tanto tiempo interpretando nuestros sentimientos, nuestra alma y haciéndonos alegrar, y haciéndonos llorar muchas veces", precisó García, invocando a "todos los cargadores y sahumadores del Señor de los Milagros, a la que él perteneció", para que estén presentes en los próximos homenajes póstumos que se han preparado para todo el fin de semana.
"He conversado con su hija (Morayma). Él (Cavero) tiene un rostro de paz, bondadoso como siempre fue él. Afortunadamente no parece haber sufrido mucho, tuvo una descomposición arterial y a la una de la tarde ha tenido un problema final", comentó el Mandatario sobre cómo encontró a su entrañable cajonero, de quien lamentó no haberle podido dar en vida el homenaje que merecía.
PRIMER HOMENAJE. Anoche, pasadas las 20.00 horas, los hermanos del Señor de los Milagros cargaron el pesado féretro del entrañable cajonero, a quien recordaron como un hombre dispuesto a ayudar a los demás, hasta el hall del Museo de la Nación, donde finalmente se produjo el multitudinario velorio -el primero de los homenajes programados-, que había cambiado de lugar dos veces durante el día.
Al compás de la banda de la Policía Nacional, la primera cuadrilla del Cristo Moreno -a la que perteneció por décadas- llegó con la carroza fúnebre, que fue recibida por cientos de personas, entre familiares, amigos y personalidades, como el Mandatario (que llegó a eso de las 21.00 horas con Luis Gonzales Posada), con quien por última vez se echó un valsecito a dúo en la Teletón 2008.